Universitarios enfermos:
Gordos, con colesterol, hipertensos y diabéticos.
Por Alberto Rodríguez
No cabe duda que solo se conoce la cantidad de basura que hay en algún sitio cuando se empieza a barrer.
Y Fidel Herrera empezó a barrer y no ha parado desde que inició su gobierno.
Pero a pesar de tanta obra y servicios que se han entregado a los veracruzanos, cada día se nota que hacen falta más. De cualquier lado surgen nuevas necesidades. El rezago que traía Veracruz era crónico, histórico y difícil de resolver en 6 años, aunque se trate de seis años de Fidel Herrera.
Se habla y reconoce que en las zonas marginadas hay pobreza. Mucha pobreza, desnutrición y marginalidad. Y, también se que la convivencia de las personas pobres con las enfermedades los condena a tener una esperanza de vida reducida, parecida a la que había en la época de la revolución. Cualquier veracruzano tiene una esperanza de vida de cuando menos 75 años, pero no para los veracruzanos que viven en las zonas serranas, por ejemplo.
La apertura democrática que se ha dado en el fidelismo de Fidel, ha renovado los ánimos a muchos veracruzanos que tenían las esperanzas perdidas por la falta de atención de sus gobernantes y, sacudido la cultura del reclamo que estaba oxidada, sobre todo la de la sociedad civil. Mejor era quedarse callado. Nadie hacía nada. Reclamar resultaba una necedad. Solo lo hacían los grupos políticos. Pero hoy es diferente, todo mundo reclama. La sociedad en general exige. Y eso le ha dado nuevo sentido a Veracruz.
Entre más se hace más se exige.
Lo que está a la vista se atiende, pero hay casos que no se ven, pero que mediante diagnósticos y análisis científicos se llegan a saber, y cuando salen a la luz pública, es cuando se recapacita en viejos rezagos como el de la salud y nutrición de los veracruzanos.
Pero, barriendo y barriendo sale más basura.
Por ejemplo, en la Universidad Veracruzana detectaron a través de un Examen Anual de Salud Integral que sus estudiantes universitarios están enfermos. Que la mayoría tiene sobrepeso, colesterol, hipertensión y diabetes. Es decir, que ponen en peligro la vida y desde luego merman el rendimiento académico de los alumnos.
Pero más allá de todo, esas son enfermedades que no se adquieren de un día para otro, es decir, no son problemas netamente de la Universidad, si no que tienen que ver con la alimentación y hábitos alimenticios, con herencias genéticas, es decir, esas enfermedades de los estudiantes, solo reflejan una realidad: Sus padres y familias deben estar igual. Y eso es también preocupante. Es un problema social que requiere urgente atención mediante una política de estado, ya que la muestra universitaria es representativa de Veracruz.
Lo que no se sabe es cuáles fueron los resultados de ese mismo examen del año pasado, o de los años anteriores. Ni qué se hizo en la UV porque se mejorara esa terrible situación. Porque en chiste no es que se hagan estudios, sino que sirvan para aplicar medidas correctivas.
¿Ya estará en conocimiento el Doctor Lila de Arce de esta penosa situación? Y, digo penosa situación porque en la universidad se encuentra el futuro de nuestro estado. Y sobre todo en las regiones marginadas y pobres de nuestro territorio están esperando tener mejores alternativas alimenticias, mayor orientación y hasta si me lo permiten, capacitación para nutrirse bien.
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